El monitor de progreso que mide en silencio. Sin pantalla, sin distracción.
No rendís más entrenando más. Rendís más recuperando bien.
Y la tecnología que debería medirlo te rompe el descanso.
Una notificación en mitad de tu serie. Más ansiedad, no menos.
Lo dejás cargando — y perdés la métrica que más importa: la recuperación.
Plástico barato con pantalla mala. No va con cómo te vestís.
Necesita sensores precisos que capturen la verdad de tu cuerpo. En silencio.
Menos ruido. Mejor recuperación. Más rendimiento real.
Fases profundas y ligeras: sabés qué tan recuperado te despertás.
El termómetro real de tu estrés y de cómo tu sistema nervioso se adapta al entrenamiento.
Registro exacto del movimiento, sin pinchazos para que mires la pantalla cada 5 minutos.
Todo lo que la Vitals Band registra vive en su app. No te vibra, no te interrumpe, no te pincha para que mires. Lo revisás cuando vos querés — no cuando una pantalla te lo exige.
“La hicimos porque estábamos cansados de que la tecnología de salud nos robe la atención en vez de devolvérnosla.”
Mientras otras pulseras te cobran cada mes para acceder a tus datos, la Vitals Band es tuya para siempre. Pagás una vez. Los datos son tuyos.
Saber cómo descansás no es un gasto.
Es la palanca más alta para todo lo demás.
El tiempo total de entrega depende de tu provincia (Andreani). Pagás con Mercado Pago: si algo sale mal, tenés su protección al comprador.